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MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

El papel del activista

por Phil Bartle, PhD

traducción de Mª Lourdes Sada


Folleto de adiestramiento

Desarrollar una estrategia basada en métodos de potenciación comunitaria

Sumario:

Este documento versa sobre el desarrollo de estrategias efectivas, utilizando métodos de activismo comunitario, para la erradicación de la mutilación genital femenina (MGF).

Introducción: Como debe el activista enfocar la MGF:

La práctica de la MGF (mutilación genital femenina) en más de treinta países de África y el Oriente Medio, además de entre las comunidades de inmigrantes de estos países en Asia, América del Norte y Europa es extremadamente preocupante. Si es usted un trabajador comunitario en una zona en la que existe esta práctica, indudablemente habrá oído hablar de ella.

En este caso, necesita aprender mucho sobre sus orígenes y su significado cultural, las variaciones en su procedimiento, los problemas médicos (físicos y psicológicos) asociados a ella, y la preocupación sobre los derechos humanos de Naciones Unidas, diferentes ONG y personas familiarizadas con la práctica y sus consecuencias. Este documento no se centra en estos temas, y se le aconseja que se informe tanto como le sea posible sobre ellos (por ejemplo, en internet y en otras publicaciones).

En lugar de esto, este documento se centra en las distintas estrategias que puede abordar, como activista comunitario, y en qué direcciones puede ser más apropiado para usted y para las comunidades que usted quiere estimular y fortalecer. Por lo tanto, la meta que persigue para usted como activista comunitario es la erradicación de la mutilación genital femenina. La erradicación, la supresión total de la práctica, es un cambio importante, y puede no ser posible a corto plazo en las comunidades en las que está profundamente enraizada.

El primer paso de su estrategia, consolidar la confianza, puede incluir la formación médica y sanitaria de los padres, profesionales y líderes (sin medicalizar la práctica de la MGF). Este primer paso será necesario para la erradicación, y quizá la única forma de enfocarla. Hay que señalar que consolidar la confianza, como meta inicial de la estrategia para la erradicación, no es lo mismo que atenuar (ver alivio de la pobreza) la práctica, que puede reducir el deseo de la supresión total de algo, sólo porque temporalmente elimina algunos de los síntomas.

En este caso, el objetivo es conseguir la confianza de profesionales, líderes (en este caso, mayoritariamente mujeres) y padres, para poder llegar a sus oídos y que escuchen lo que tiene que decir sobre la necesidad de su erradicación. El adiestramiento en salud e higiene también es un comienzo conveniente para demostrar la necesidad de erradicar la práctica de la MGF

Variaciones en la práctica:

Existen variaciones entre familias, sociedades y países respecto a elementos como la edad de las víctimas y la cantidad o localización de la parte de carne que se extirpa. Este documento no va a centrarse en describir la práctica en sí misma, y le aconsejamos que lea el documento de la OMS «Mutilación genital femenina: Manual para trabajadores de primera línea», disponible en internet en: http://www.who.int/reproductivehealth/publications/fgm/fch_wmh_005/en/index.html (sólo en inglés).

La MGF se practica normalmente en niñas de edades entre 3 y 11 años, pero puede hacerse mucho antes, y tan tarde como durante un primer embarazo. Hay evidencias de que la edad es cada vez menor y está más alejada de su asociación tradicional con los ritos de la pubertad. Como verá más adelante, la asociación con los ritos de la pubertad puede ser un elemento importante en su estrategia para la erradicación de la MGF.

Puede variar desde la extirpación del prepucio del clítoris o la clitoridectomía completa, la ablación del tejido que lo rodea, hasta la infibulación (cosido de parte de la vagina para hacer la abertura más pequeña). Puede hacerse a una sola niña en una ceremonia, o varias niñas en un procedimiento colectivo. Varia según las comunidades.

Además del intenso dolor y el enorme trauma (físico y emocional) del acto, también se asocia con prácticas, como la utilización de cuchillos sucios, cuchillas, escalpelos, vidrios rotos o el uso del mismo instrumento para varias niñas, lo que provoca la propagación de diversas enfermedades, como la hepatitis y el SIDA.

Muy pocos médicos y enfermeros adiestrados en medicina occidental practican la MGF (y Naciones Unidas aconseja a estos profesionales evitar su práctica). Los que la efectúan, barberos, curanderos tradicionales, parteras sin titulación profesional y otros del estilo, no suelen tener formación sanitaria ni conocer los mecanismos de la propagación de enfermedades.

Las prácticas varían de una sociedad a otra. En la sociedad somalí, por ejemplo, se aconseja a los hombres que no se casen con chicas sin circuncidar. Se cree que las chicas sin circuncidar son de moralidad dudosa. Las familias pierden dotes y respeto en la sociedad si no se mutila a sus hijas.

Aparte de algunos barberos y curanderos tradicionales en algunas sociedades practicantes, los hombres no suelen participar directamente en la MGF, y en ciertos casos, se oponen a ella. Son sobre todo las mujeres las que planifican, efectúan y hacen cumplir la MGF. Culturalmente, son las mujeres las que dominan en este tema y constituyen la más importante oposición a la erradicación de la MGF. (La fuente de toda esta información, aparte de mi experiencia personal, es mi correspondencia privada con una mujer somalí, que está haciendo su doctorado sobre este tema, pero pide mantenerse en el anonimato).

Esta hegemonía de las mujeres en el mantenimiento de la práctica, y el hecho de que los hombres prefieran no intervenir, puede ser un factor importante en su estrategia, por lo que es importante que investigue bien su comunidad antes de empezar cualquier trabajo.

La asociación con el Islam:

La práctica de la MGFn, que parece ser milenaria, antecede con mucho al principio del Islam (siglo VII), aunque parece estadísticamente asociado con las comunidades islámicas actuales, más en África que en Asia. También se practica en sociedades no islámicas, incluyendo algunas cristianas y animistas.

El Corán (Qu'ran) no menciona la MGF. En una de sus enseñanzas, se permite la MGF, pero no se exige en ninguna parte. En dicha enseñanza, el Santo Profeta Mahoma, la paz sea con él, advierte a cierta mujer, Um Attiyah (conocida por ser especialista en efectuar MGF) para que se modere ,extirpando sólo la punta [«prepucio»] del clítoris.

Algunos disertadores intentan sugerir que la práctica está sancionada por el Islam, y la creencia más extendida entre las comunidades incultas es que es una práctica islámica válida. No lo es, y aquí es donde encontrará muy útil cultivar a los clérigos islámicos como sus aliados. Sea o no parte oficial del Islam, la práctica es seguida fervientemente por mucha gente, y los intentos de erradicarla pueden confundirse fácilmente como ataques al Islam.

Irónicamente, el Islam prohibe la mutilación de cualquier parte del cuerpo. Incluso un acto permitido estará prohibido si causa daño al cuerpo. Buena parte del daño a las víctimas aparece tanto tiempo después de la ceremonia que la gente inculta no será capaz de ver la relación: parte de su mensaje será para demostrarlo. Aquí es donde la educación sanitaria proporciona el entorno adecuado. Necesita aliados, en forma de clérigos islámicos, para divulgar la enseñanza de que la mutilación del cuerpo está proscrita por el Islam.

Otros defensores de la práctica afirman que es esencial en su cultura, y que su erradicación puede poner en peligro la integridad cultural. Este punto de vista se examinará más adelante cuando empecemos a buscar estrategias de desarrollo adecuadas para los animadores comunitarios.

Animación y cambio social:

En las estrategias de movilización ortodoxas, la idea es unificar una comunidad y comenzar actividades que logren el resultado preferido por la mayoría de los miembros de la comunidad, o por toda la comunidad por consenso. La erradicación de la práctica de la MGF es a menudo lo contrario: con frecuencia, la mayoría de los miembros de la comunidad quieren mantener la práctica, y la ven como un importante elemento de su identidad. Esto exige estrategias especiales a los activistas.

Es la comunidad internacional, Naciones Unidas y sus agencias, gobiernos y organizaciones no gubernamentales de países europeos y americanos los que se oponen a la MGF (que las comunidades locales ven como «extranjeros»). Donde se practica la MGF, hay fuertes sentimientos a favor de la práctica. La gente que tiene esos puntos de vista consideran el deseo de suprimir la MGF como un intento de imponer unos valores culturales diferentes, extranjeros, a la comunidad.

Por el contrario, otra gente (como los occidentales) ven esta práctica como algo repugnante y que hay que erradicar aún en contra de los valores locales. En el desarrollo comunitario tradicional, la construcción de un suministro de agua es relativamente aceptable, si se compara con la eliminación de una práctica ancestral.

Abolir la práctica de la MGF en una comunidad es un cambio social. Exige cambios en las actitudes y cambios en los comportamientos. La animación social, o la movilización de comunidades dirigida al incremento de su poder, es también un cambio social. Por lo tanto, usted, como animador social, debe saber algunas cosas sobre la naturaleza de la «sociedad» y del «cambio social». En otra parte de este sitio web puede encontrar una introducción a la naturaleza de la perspectiva social, el superorganismo, pero debe considerarla sólo como una introducción.

Mucha reflexión, observación, lectura y discusión sobre la naturaleza de la sociedad y la cultura es esencial para todo tipo de animación social. En ninguna parte es esto más importante que en el tema tan sensible y controvertido de la mutilación genital femenina.

Preservar la cultura:

Muchos de los defensores de la MGF dicen que la práctica está hondamente enraizada en la cultura local, y que su eliminación afectará negativamente a su identidad y a su orgullo cultural. Hay mucha gente que usa la palabra «cultura» a la ligera, y es importante que sepa lo que es, y cómo se debe utilizar el término. Lea el documento «Cultura y animación social» de este sitio web.

Puede argumentar de la siguiente forma: «La cultura es una entidad viviente y cambiante. Debe crecer y cambiar para sobrevivir. No puede preservarse. Si preservamos cosas como pepinillos en vinagre, insectos en ámbar, o serpientes en formaldehído, observaremos algo común a todas ellas –– como están preservadas, están muertas. Si queremos matar la cultura, podemos preservarla. Si queremos que florezca y se desarrolle, debemos permitirle cambiar y crecer.».

Según las comunidades se van integrando en la familia mundial de culturas, deben adaptarse en algunas cosas. Los miembros de cada comunidad pueden elegir conscientemente el mantener los elementos que consideran mejores, y dejar que desaparezcan los rasgos más negativos.

Las Naciones Unidas tienen un conjunto de valores, que representan los de la comunidad internacional mundial, que incluyen el respeto por las lenguas y culturas tradicionales, pero que también apoyan importantes derechos humanos. Evitarle a las niñas el horror, dolor, peligro e ignominia de la MGF es un valor universal apoyado por la comunidad internacional.

Cuando los defensores de la MGF le acusen de no tener respeto por su cultura tradicional, conteste que es justo lo contrario. Tiene un gran respeto por su cultura. Usted ve la cultura como algo viviente, adaptable y que crece, y si ellos intentan preservarla rígidamente, en lugar de permitirle adaptarse a las condiciones cambiantes del mundo, serán ellos quienes la maten. Hágales saber que su deseo, y su objetivo, es fortalecer y potenciar la comunidad, y que eso significa ayudar a su cultura a crecer y hacerse fuerte.

Sin darles conferencias o sermones, necesita generar formas que les permitan descubrir que la práctica continuada de la MGF va en detrimento de una potenciación sostenida de su comunidad en estos tiempos de cambios universales.

Estos deben ser los cimientos de su estrategia.

Imperialismo cultural:

Nadie quiere que le impongan valores y prácticas extranjeras. Los defensores de la MGF ven la abolición de su práctica como un valor extranjero. Necesita desarrollar una estrategia que les permita descubrir que su supresión es en su propio interés, y que esta erradicación no es algo extranjero ni impuesto desde el exterior.

Piense en el velo, por ejemplo. Cubrir el cuerpo, desde la cabeza a los pies, con un burka, o sólo el pelo y la cara, con un velo, es una práctica que expresa modestia en la mujeres. Muchas mujeres occidentales, o educadas a la occidental, lo consideran una expresión de la opresión femenina, y quieren que se elimine. La mujeres francesas en la Argelia colonial, por ejemplo, lucharon por la abolición del velo, y los soldados los quitaban cruel y forzosamente como parte de sus obligaciones. Las mujeres locales continuaron llevándolos. Y muchas siguen haciéndolo hoy.

Si se les pregunta si querrían ver esta costumbre abolida, muchas mujeres de fe islámica dicen que el velo es el símbolo de su modestia. Su modestia es lo que da estabilidad a sus familias, y lo que hace que estas familias les ayuden a criar a sus hijos. Señalan la violencia familiar, los hijos delincuentes, las drogas y el sexo ocasional como resultados del relajamiento moral de Occidente, y la falta de modestia entre sus mujeres.

Como dice un viejo proverbio, «La comida de una persona es el veneno de otra».

No podemos presumir que todo el mundo comparte nuestra opinión de que ciertas costumbres, como la MGF, son opresivas y aberrantes. Si quiere desarrollar una estrategia que resulte en la erradicación de la práctica, descubrirá que sermonear contra ella puede ser una barrera en lugar de una ayuda.

Intentar forzar la erradicación de una práctica que está profundamente enraizada en la historia y la cultura de una comunidad essimple ingeniería social , es decir, cambio cultural cruel y forzoso.

La cultura es como una planta que crece desde dentro: puede regarla y ponerla al sol para ayudarla, pero no puede hacerla crecer tirando de su punta.

Elija sus aliados:

Cuando una costumbre como la MGF está muy extendida, una ofensiva directa, como el intento de buscar el consenso inmediato de la comunidad, puede ser contraproducente. Tiene que desarrollar una estrategia que le conduzca a la meta, no una que lleve al fracaso y a la frustración.

Si no puede obtener el consenso de la comunidad al principio, tendrá que constituir un grupo de aliados que trabajen a favor de los fines que usted persigue. Algunos de ellos serán personas que han llegado por sí mismas a la conclusión de que la MGF debe ser suprimida. Otros pueden ser miembros del personal, y sus metas se habrán convertido convenientemente en las mismas que las de quien les da empleo (por ejemplo, una ONG internacional, una agencia de NU o una organización de ayuda bilateral). Debe ser capaz de distinguir con claridad entre ellos, para predecir el apoyo a su estrategia que puede esperar por su parte, y su determinación a desarrollar esta estrategia con usted.

Si hablan públicamente contra la MGF, por ejemplo, pueden constituir un obstáculo a su estrategia en sus principios.

Trabajando con un grupo de estos conversos, puede utilizar sus técnicas de animación comunitaria para desarrollar una estrategia con ellos que incluya metas como la consolidación de la confianza y la erradicación. En este punto hay que tener mucho cuidado ─siendo un tema tan candente─ de evitar que se señale a su grupo como enemigo de buena parte de la comunidad.

Si hacen discursos en contra de la MGF (sobre todo al principio), su grupo puede acabar identificado como antitradicionalistas y encontrar la oposición de los miembros tradicionales de la comunidad, desautorizándolo (anulándolo) desde el principio. Revise cuidadosamente los argumentos y los procesos lógicos que se han descrito, y repáselos con ellos como parte de su desarrollo de una estrategia efectiva con su colaboración.

Ya que el Islam no exige la práctica de la MGF, y puesto que hay una proscripción contra cualquier acto dañino hacia el cuerpo, los religiosos islámicos pueden convertirse en aliados poderosos para sus propósitos.

Pacte con el enemigo:

Hay un antiguo y trillado proverbio que dice «la miel atrae más moscas ─abejas, niños─ que el vinagre». En cualquier caso, su mensaje está claro, y se aplica a su desarrollo de una estrategia efectiva.

Si quiere erradicar el comportamiento (la práctica de la MGF), necesita cambiar las actitudes y las creencias. Si ha leído el material sobre las dimensiones de la cultura en este sitio web, sabrá que normalmente es mucho más difícil cambiar las creencias y valores que introducir herramientas o procesos nuevos.

Antes se mencionó que puede comenzar su estrategia hacia la erradicación consolidando primero la confianza. Este es el principio de su estrategia, y si consigue que desarrollen suficiente confianza y se abran, puede utilizar esto para negociar en una fase posterior de su estrategia.

Las parteras tradicionales (sin titulación), y otras mujeres muy respetadas del ámbito médico en la sociedad somalí, además de ciertos hombres en otras sociedades, efectúan la MGF. Con ello ganan dinero y mejoran su posición de poder. Al poner en el punto de mira a estos profesionales, debe tener presente que es una fuente de dinero y poder, y tendrá que ofrecer o ayudarles a conseguir fuentes alternativas. Pueden contratarse, por ejemplo, para organizar y dirigir ritos sociales de pubertad para niñas que no tengan nada que ver con la circuncisión.

La prevención de enfermedades y heridas debe ser la puerta de su plan para la erradicación. Para los profesionales educados a la occidental, el uso de instrumentos no esterilizados es un vector evidente de la propagación de muchas enfermedades. Para los practicantes tradicionales, no es tan evidente. De todas formas, puede señalar que las niñas que han sufrido la MGF, en un alto índice, se enferman de ictericia, SIDA y otras enfermedades, y se puede mostrar la relación.

Si puede ofrecer a los practicantes tradicionales algún adiestramiento médico, principios de educación sanitaria y formas de prevención o reducción de la enfermedad, será algo valioso que pueden utilizar. Suministrarles estos conocimientos , con un certificado que demuestre que los tienen, le ayudará a pactar con el enemigo.

Es importante evitar la «medicalización» de la MGF, en su lugar hay que usar los conocimientos de salud para convencerlos de que la abandonen.

Asegúrese de que su grupo de su grupo de seguidores están convencidos de suprimir su oposición vocal a la MGF, y que son conscientes de que esto no es hipocresía, sino un elemento esencial para la erradicación efectiva de la práctica. (El director de la OMS, en discusión sobre la MGF [en inglés], nos advierte de que no juzguemos si queremos tener éxito en esta tarea).

Utilice los conocimientos de su gente en el ámbito del trabajo social y la medicina para ayudar a los practicantes, familias y miembros de la comunidad a reducir la propagación de enfermedades, y abrir la puerta a la confianza y el debate que llevará a la erradicación de la MGF.

Por supuesto, el enemigo real no es la gente: es la práctica. Hágase amigo de la gente.

Evite generar un vacío:

Si ha desarrollado una estrategia que comience por consolidar la confianza y ofrecer ayuda a los practicantes de la MGF para reducir las enfermedades, el sufrimiento y otros efectos negativos de ella derivan, puede empezar a pensar formas de eliminar la propia práctica. Al igual que con la consolidación de la confianza, debe desarrollar una estrategia que pueda aplicarse a la cultura de la comunidad con la que trabaja.

Este documento de adiestramiento no puede ofrecerle una receta diseñada para ser aplicada en cualquier lugar. Como usted ya sabe, las comunidades son diferentes: lo que funciona en una puede ser un desastre en otra.

Tomemos prestado un concepto que se entiende mejor en psicología. Los terapeutas saben desde hace mucho que, si tiene un cliente deprimido, puede instruirle para que deje de pensar de forma negativa o destructiva. Esto no funciona. En lugar de ello, se ha descubierto que lo que va bien es ayudar al cliente a tener conscientemente pensamientos positivos (como repetir afirmaciones positivas en momentos específicos del día). La introducción de nuevos pensamientos positivos, sin importar lo mecánicos que sean al principio (como en el dicho «simula hasta que lo logres») tiene el efecto de arrinconar los pensamientos negativos que agravan la enfermedad de la depresión.

Ahora, apliquemos este mismo razonamiento a los cambios sociales y económicos.

De forma similar, es muy probable que el simple hecho de pedir la abolición de la MGF no funcione. Si en lugar de ello, estimula la implantación de nuevas actividades que puedan sustituirla, puede tener más éxito en desterrar el acto físico de la circuncisión femenina.

Paralelamente, no puede simplemente prohibir la práctica de la MGF si los que la efectúan obtienen una paga por el servicio, tiene que encontrarles una fuente alternativa de ingresos.

En muchas sociedades, la llegada de la pubertad es algo importante que cuenta con ritos de iniciación: reconocimiento público por parte de la comunidad de que una persona ha pasado de niño a adulto. Por ejemplo, hay muchos sociólogos que consideran la circuncisión masculina como un acto de origen social que sustituye el acto natural paralelo de la aparición de las primeras menstruaciones en las jóvenes. Sin embargo, la mutilación femenina va más allá, pues es el intento de suprimir el placer sexual en las mujeres, forzándolas a ser más pasivas y obedientes.

Muchas sociedades africanas tienen ritos de inicio de la menstruación que no entrañan ninguna mutilación física. Son esencialmente actividades sociales, que a menudo implican un aislamiento seguido de un lavado ritual. En este documento de adiestramiento, no podemos explicarle cómo ayudar a las mujeres a crear estos ritos, sobre todo si nunca han sido practicados. Pero si un estudio cuidadoso y exacto de la cultura y las tradiciones de la comunidad en la que trabaja, y una información fidedigna de personas creíbles revela que ésta puede ser una estrategia efectiva, le animamos a que lo intente.

Los ashanti del oeste de África, quien en su hegemonía en el siglo XVII ocupaban la mayor parte de lo que hoy es Ghana, Burkina Faso, Togo y Costa de Marfil, estaban considerados como enemigos acérrimos del Islam. Tenían un tabú contra la circuncisión masculina y femenina, y nadie podía ser elegido jefe si su piel había sido cortada. Sin embargo efectuaban elaborados ritos de inicio de la menstruación, que se han reducido prácticamente hasta su desaparición a causa de la activa oposición de los misioneros cristianos europeos (que astutamente los sustituyeron con sus propios ritos de pubertad como la Confirmación o la Primera Comunión).

Sin embargo efectuaban elaborados ritos de inicio de la menstruación, que se han reducido prácticamente hasta su desaparición a causa de la activa oposición de los misioneros cristianos europeos (que astutamente los sustituyeron con sus propios ritos de pubertad como la Confirmación o la Primera Comunión). Preguntaron a sus madres y abuelas, y se entrevistaron con curanderos tradicionales y con los poseídos por los dioses locales (akomfo), para descubrir cómo se efectuaban los rituales. No pretendían copiar irreflexivamente todos los antiguos ritos, sino que eligieron los elementos que podían adoptar.

Este tipo de proceso puede formar parte de la estrategia de las mujeres que deseen suprimir la mutilación física: cambiarla por otro conjunto de actividades. Estos nuevos ritos pueden concebirse conscientemente como versiones modernizadas de los ritos de pubertad.

Recuerde que las mujeres que efectúan la MGF obtienen una paga por sus servicios. Si simplemente les prohibe ganar dinero de esta forma, se creará un vacío. Si en lugar de ello consiente en pagarles unos honorarios por presidir de forma ceremonial los ritos de la pubertad de las niñas, se sentirán más inclinadas a prescindir de los ingresos de la MGF.

La religión (especialmente el Islam) puede ser otra puerta en su estrategia. La Sharía prohibe cualquier acto que cause cualquier daño a las personas. Puesto que la MGF no es una exigencia religiosa islámica, será inteligente comenzar por las mezquitas, con los sheiks, imanes y otros religiosos. Si puede conseguir que profesores de religión conocidos y respetados apoyen su causa, y puedan confirmar el lugar de la MGF en su religión, habrá logrado aliados poderosos en su tarea.

Recuerde que los hombres tienden a ser aprensivos sobre el tema de la MGF, y prefieren evitar su discusión. La mayoría de los expertos influyentes del Islam, los clérigos, son hombres. No van a hablar espontáneamente contra la MGF sin un estímulo. Si puede lograr que uno o varios admitan que no está prescrita por el Islam, y que el daño físico al cuerpo está prohibido por él, tendrá que convencerles de que su deber islámico es trabajar por la abolición de la práctica de la MGF.

Si la MGF la practican gentes de otra religión, necesitará aprender y comprender muy bien sus valores y preceptos religiosos. Decida después si utilizarlos o no en su estrategia.

A causa del daño médico derivado de la MGF, puede preferir utilizar las consecuencias médicas para persuadir a los ejecutantes de la MGF, como las comadronas tradicionales (sin titulación), enfermeras, curanderos y curanderas, y después al grueso de la comunidad. En clases sobre higiene y propagación de enfermedades, tiene que mostrar cómo se transmiten las enfermedades con los procedimientos de la MGF.

Naciones Unidas advierte contra la «medicalización» de la práctica de la MGF. Esto significa su continuación, pero de una forma más esterilizada. Su importante estrategia de desarrollo de la confianza debe enfatizar que la práctica en sí misma es médica y moralmente innecesaria, y que los conocimientos de higiene y salud que se imparten a los ejecutantes tradicionales deben utilizarse en otros procedimientos, no en la práctica de la MGF.

Otro buen sistema, con los ejecutantes, si se aplica con cuidado, es señalar que la MGF no es una exigencia islámica, y que no garantiza la modestia ni la circunspección de las mujeres que la han sufrido. Puesto que los ejecutantes tradicionales obtienen unos ingresos por sus servicios, como se ha mencionado, esto es algo que tiene que considerar.

Hacen falta muchas discusiones entre los miembros del grupo leal a la abolición de la MGF, y habrá que diseñar una estrategia aplicable y adecuada a la comunidad en la que usted trabaja. Es un tema candente: manéjelo con cuidado.

Prepare su estrategia:

Después de considerar los temas que se han comentado, llega el momento de que se siente y bosqueje la estrategia posible. Este es un esquema para guiarle, pero no una receta que tenga que seguir ciegamente.

Puesto que las condiciones varían de una comunidad a otra, y cambian con el tiempo, usted y su grupo tienen que hacer una estrategia a medida por sí mismos, no seguir esta al pie de la letra. Su estrategia debe ser flexible y variable (viva, en proceso de desarrollo). Debe cambiar conforme se incrementa el número de aliados y adeptos de su grupo, siempre pidiéndoles y estimulando su colaboración para revisarla.

Un esquema de los pasos o fases de su estrategia debe ser algo así:
  • Haga una investigación personal para conocer la naturaleza y difusión de la MGF en la comunidad en la que trabaja. Use distintas fuentes: bibliotecas, libros, internet, profesionales, documentos oficiales, informadores locales (y más tarde entrevístese con practicantes). Continúe esta investigación hasta el final (ver Preparativos).

  • Comience por hacer un estudio de la comunidad, su organización social, valores, creencias y actividades religiosas, economía, demografía, patrones familiares. Tome notas, forme un archivo. Ver Conozca su comunidad de destino.

  • Identifique y reclute el grupo de personas adecuadas para trabajar con usted. Al principio, evite a los oponentes a la MGF significados y bien conocidos, pues primero tendrá que consolidar la confianza de su grupo destinatario (ver Organizar la comunidad).

  • Llegue a conocer bien a su grupo, comprenda sus motivaciones, experiencia y personalidad. Evalúe sus puntos fuertes y débiles, y qué tipo de tareas pueden emprender, si en cada caso ayudarán u obstaculizarán la estrategia.

  • Celebre varias reuniones iniciales con el grupo, y asegúrese de que entienden los principios que desea usar en la estrategia (ver Preparación de un taller). Obtenga los puntos a trabajar en discusiones de grupo en lugar de darles conferencias. Facilite el diálogo.

  • Organice una serie de reuniones autodidactas, por ejemplo cada mes, a las que su grupo debe asistir para mantenerse informado sobre las condiciones y situaciones cambiantes. Invite a oradores externos de vez en cuando. Estimule la investigación individual y de grupo, sobre las que se informará en las reuniones (ver Métodos de adiestramiento).

  • Convoque una reunión para esbozar su estrategia de grupo. Llévela a cabo como una sesión de tormenta de ideas (ver Tormenta de ideas). Busque los esfuerzos adecuados para consolidar la confianza (como hospitales para víctimas de la operación, asistencia psicológica para las víctimas, grupos de apoyo, adiestramiento en higiene y salud para los practicantes, sesiones educativas sobre salud e higiene para padres de víctimas). Busque sistemas de consolidación de la confianza a largo plazo.

  • Organice una sesión de planificación detallada para estudiar estos esfuerzos de consolidación de la confianza y ver si su implementación es posible. Busque recursos (financieros, humanos, no monetarios) que puedan usarse en cada caso (ver Diseño de proyectos). Identifique quién puede hacer qué y cuándo.

  • Identifique posibles actos sociales para la celebración de la pubertad de las niñas. Organice un grupo (de mujeres) que diseñe un acto social para su reconocimiento, basado en elementos históricos y tradicionales, pero que no incluya la mutilación física. Busque formas de honrar y pagar pequeños honorarios a las ancianas respetadas, incluyendo a las practicantes de la MGF, como que supervisen y presidan los actos. Haga estas ceremonias tan alegres y festivas como sea posible.

  • Busque personas religiosas practicantes que apoyen sus actividades. Pídales interpretaciones religiosas de la MGF y pregúnteles si quieren ayudar a su erradicación. Si están de acuerdo, pídales que le ayuden anunciando sus esfuerzos para consolidar la confianza en la mezquita, y quizá más adelante declarando que la MGF no es necesariamente islámica. Haga todo esto si la comunidad es islámica, o elija otra alternativa si no lo es.

  • Implemente (en fases, y dedicando diferentes tiempos a diferentes elementos) y supervise la implementación (ver Supervisión).

  • Continúe con sesiones de información, investigación, planificación y supervisión. Lleve registros y redacte informes (ver Redacción de informes) tanto de sus actividades como de sus resultados.

  • Busque formas de propagar el mensaje, primero a las víctimas, después a los padres, luego a los practicantes, finalmente al conjunto de la comunidad, de que la MGF es innecesaria, que no es una exigencia del Islam (si la comunidad es islámica), que es dañina, y un obstáculo al fortalecimiento de la comunidad y a su integración en la comunidad mundial.

Escriba su estrategia tal y como la conciba el grupo. Lleve un registro de todas sus actividades. Identifique resultados y consecuencias. De vez en cuando, deténgase con el grupo a evaluar la estrategia para ver si hace falta algún cambio.

Conclusión: Acabar con la MGF:

La mutilación genital femenina (MGF) es un hecho real. Aunque lo considere repugnante, la mayoría de los que la practican no la ven así, sino como una exigencia moral y espiritual. Su abolición no está considerada como una meta importante, sobre todo en las comunidades en las que se practica.

Puede contribuir a su erradicación utilizando sus métodos de movilización tal como los suministra este sitio web, pero para hacerlo hace falta una comprensión detallada de la comunidad, un grupo de aliados con dedicación, y una estrategia específica a las condiciones y características de la comunidad. Este documento bosqueja un esquema posible para esa estrategia, pero debe considerarse como una guía general para que usted y su grupo creen una estrategia adecuada y a la medida.

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Adiestramiento en higiene y salud:


Adiestramiento en higiene y salud

Algunas referencias en internet

en español:

http://www.endotelio.com/mutilacion.htm
http://www.a-i.es/infos/mgf/default.shtm
http://med.unex.es/medmund/infomundi/mutil.html
http://med.unex.es/medmund/infomundi/mutbur.html
http://www.pangea.org/~ariadna/ablacion-princ.htm
http://www.cimac.org.mx/noticias/semanal01/s01020402.html

en inglés:

http://www.amnesty.org/en/library/asset/
http://www.feminist.com/resources/artspeech/inter/fgm.htm
http://www.fgmnetwork.org/
http://www.religioustolerance.org/fem_cirm.htm
http://www.who.int/reproductive-health/fgm/eliminating.htm


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Última actualización: 12.04.2011

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